Выбрать книгу по жанру
Фантастика и фэнтези
- Боевая фантастика
- Героическая фантастика
- Городское фэнтези
- Готический роман
- Детективная фантастика
- Ироническая фантастика
- Ироническое фэнтези
- Историческое фэнтези
- Киберпанк
- Космическая фантастика
- Космоопера
- ЛитРПГ
- Мистика
- Научная фантастика
- Ненаучная фантастика
- Попаданцы
- Постапокалипсис
- Сказочная фантастика
- Социально-философская фантастика
- Стимпанк
- Технофэнтези
- Ужасы и мистика
- Фантастика: прочее
- Фэнтези
- Эпическая фантастика
- Юмористическая фантастика
- Юмористическое фэнтези
- Альтернативная история
Детективы и триллеры
- Боевики
- Дамский детективный роман
- Иронические детективы
- Исторические детективы
- Классические детективы
- Криминальные детективы
- Крутой детектив
- Маньяки
- Медицинский триллер
- Политические детективы
- Полицейские детективы
- Прочие Детективы
- Триллеры
- Шпионские детективы
Проза
- Афоризмы
- Военная проза
- Историческая проза
- Классическая проза
- Контркультура
- Магический реализм
- Новелла
- Повесть
- Проза прочее
- Рассказ
- Роман
- Русская классическая проза
- Семейный роман/Семейная сага
- Сентиментальная проза
- Советская классическая проза
- Современная проза
- Эпистолярная проза
- Эссе, очерк, этюд, набросок
- Феерия
Любовные романы
- Исторические любовные романы
- Короткие любовные романы
- Любовно-фантастические романы
- Остросюжетные любовные романы
- Порно
- Прочие любовные романы
- Слеш
- Современные любовные романы
- Эротика
- Фемслеш
Приключения
- Вестерны
- Исторические приключения
- Морские приключения
- Приключения про индейцев
- Природа и животные
- Прочие приключения
- Путешествия и география
Детские
- Детская образовательная литература
- Детская проза
- Детская фантастика
- Детские остросюжетные
- Детские приключения
- Детские стихи
- Детский фольклор
- Книга-игра
- Прочая детская литература
- Сказки
Поэзия и драматургия
- Басни
- Верлибры
- Визуальная поэзия
- В стихах
- Драматургия
- Лирика
- Палиндромы
- Песенная поэзия
- Поэзия
- Экспериментальная поэзия
- Эпическая поэзия
Старинная литература
- Античная литература
- Древневосточная литература
- Древнерусская литература
- Европейская старинная литература
- Мифы. Легенды. Эпос
- Прочая старинная литература
Научно-образовательная
- Альтернативная медицина
- Астрономия и космос
- Биология
- Биофизика
- Биохимия
- Ботаника
- Ветеринария
- Военная история
- Геология и география
- Государство и право
- Детская психология
- Зоология
- Иностранные языки
- История
- Культурология
- Литературоведение
- Математика
- Медицина
- Обществознание
- Органическая химия
- Педагогика
- Политика
- Прочая научная литература
- Психология
- Психотерапия и консультирование
- Религиоведение
- Рефераты
- Секс и семейная психология
- Технические науки
- Учебники
- Физика
- Физическая химия
- Философия
- Химия
- Шпаргалки
- Экология
- Юриспруденция
- Языкознание
- Аналитическая химия
Компьютеры и интернет
- Базы данных
- Интернет
- Компьютерное «железо»
- ОС и сети
- Программирование
- Программное обеспечение
- Прочая компьютерная литература
Справочная литература
Документальная литература
- Биографии и мемуары
- Военная документалистика
- Искусство и Дизайн
- Критика
- Научпоп
- Прочая документальная литература
- Публицистика
Религия и духовность
- Астрология
- Индуизм
- Православие
- Протестантизм
- Прочая религиозная литература
- Религия
- Самосовершенствование
- Христианство
- Эзотерика
- Язычество
- Хиромантия
Юмор
Дом и семья
- Домашние животные
- Здоровье и красота
- Кулинария
- Прочее домоводство
- Развлечения
- Сад и огород
- Сделай сам
- Спорт
- Хобби и ремесла
- Эротика и секс
Деловая литература
- Банковское дело
- Внешнеэкономическая деятельность
- Деловая литература
- Делопроизводство
- Корпоративная культура
- Личные финансы
- Малый бизнес
- Маркетинг, PR, реклама
- О бизнесе популярно
- Поиск работы, карьера
- Торговля
- Управление, подбор персонала
- Ценные бумаги, инвестиции
- Экономика
Жанр не определен
Техника
Прочее
Драматургия
Фольклор
Военное дело
Ciudad Maldita - Стругацкие Аркадий и Борис - Страница 112
Dia 32°. El grupo de reconocimiento no ha regresado. He hecho una ultima advertencia al cartografo Roulier y a los soldados Chnoupek y Tevosian debido a la pelea de la noche anterior, y les he retenido la cuota de agua del dia...
Seguia un zigzag de tinta y varias salpicaduras sobre el papel, y con eso terminaban las notas. Al parecer, en ese momento habia comenzado el tiroteo en la calle. Quejada salio a ver y nunca mas regreso.
Andrei releyo las notas. «Si. Quejada, eso era lo que tu querias. Cosechaste lo que habias sembrado. Y yo, acusando siempre a Pak, que estupido, que Dios lo tenga en la gloria... —Se mordio el labio y cerro los ojos, y de nuevo, delante de el, aparecio el cuerpo hinchado, enfundado en la chaqueta azul de sarga. De repente, se dio cuenta: trigesimo segundo dia—. ?Como que el trigesimo segundo dia? ?El trigesimo!
Ayer hice la anotacion correspondiente al vigesimo octavo... —Presuroso, paso la pagina—. Si. El vigesimo octavo... Y esos cadaveres hinchados llevaban alli varios dias. Dios, ?que es esto? Uno, dos... ?Que dia es hoy? ?Si hemos partido hoy mismo por la manana!»
Recordo la plaza ardiente, llena de pedestales vacios, y la oscuridad gelida del panteon, y las estatuas ciegas tras la mesa infinita... Eso habia ocurrido tiempo atras. Mucho tiempo atras.
«Si. Entonces, una fuerza malevola me enredo, me mareo, me atonto, me narcotizo... Hubiera podido regresar ese dia, habria encontrado vivo al coronel, no habria permitido...»
La puerta se abrio de par en par y entro un Izya que no se parecia a si mismo: reseco, con una larga cara huesuda, sombrio, rabioso, como si quien llorara y gimiera como una mujer pocos momentos antes no hubiera sido el. Tiro su mochila medio vacia a un rincon y se sento en un butacon frente a Andrei.
—Los cadaveres son, por lo menos, de hace tres dias —dijo—. ?Entiendes que esta ocurriendo?
Sin decir palabra, Andrei empujo hacia el por encima de la mesa el libro de bitacora. Izya lo agarro ansioso, devoro las notas en un santiamen y levanto unos ojos enrojecidos hacia Andrei.
—El Experimento es el Experimento —dijo este, con una sonrisa retorcida.
—Y una m-mierda... —dijo Izya, con odio y asco. Releyo las notas y tiro el libro sobre la mesa—. ?Hijos de perra!
—En mi opinion, nos liaron en la plaza. Donde estaban los pedestales.
Izya asintio, se recosto en el butacon, levanto la barba y cerro los ojos.
—?Y que vamos a hacer, consejero? —pregunto, Andrei callaba—. ?No se te vaya a ocurrir pegarte un tiro! —dijo Izya—. Te conozco, joven comunista... aguilucho.
Andrei solto una risita amarga y se arreglo el cuello de la camisa.
—Escucha —musito—. Vamonos a otra parte...
Izya abrio los ojos y los clavo en Andrei.
—Ese olor que entra por la ventana —explico Andrei con dificultad—. No lo resisto...
—Vamos a mi habitacion.
En el pasillo, el Mudo se levanto al verlos. Andrei lo tomo por el musculoso brazo desnudo y lo llevo con ellos. Los tres entraron en la habitacion de Izya. Alli las ventanas daban a otra calle. A lo lejos, por encima de las azoteas, se divisaba la Pared Amarilla. No se percibia ningun hedor, hacia hasta un poco de fresco, pero no quedaba sitio para sentarse, todo estaba cubierto de papeles y libros.
—En el suelo, sentaos en el suelo —dijo Izya, y se dejo caer sobre su cama, sucia y en desorden—. Pensemos algo. No tengo intencion de morirme. Aun tengo muchas cosas que hacer por aqui.
—Pensar, ?que? —replico Andrei, sombrio—. Da igual. No hay agua, se la llevaron, y la comida ardio. No podemos regresar, nunca lograriamos atravesar el desierto... Aunque alcanzaramos a esos miserables... No, no los podemos alcanzar, han transcurrido varios dias... —Callo un instante—. Si encontraramos agua... ?Esta muy lejos ese acueducto del que hablabas?
—Veinte kilometros. O treinta.
—Si vamos de noche, cuando hace frio...
—No se puede ir de noche —dijo Izya—. Esta oscuro. Y los lobos...
—Aqui no hay lobos —replico Andrei.
—?Como lo sabes?
—Pues entonces es mejor que nos peguemos un tiro.
Andrei sabia ya que no se pegaria un tiro. Queria vivir. Nunca antes habia sabido que se podia desear la vida con tanta fuerza.
—Esta bien. Hablemos en serio.
—Hablo en serio. Quiero vivir. Y sobrevivire. Ahora, todo me da igual. Quedamos tu y yo solamente, ?lo entiendes? Nosotros debemos sobrevivir, eso es todo. Y que ellos se vayan a hacer punetas. Simplemente, encontraremos agua y nos quedaremos a vivir donde la encontremos.
—Correcto —dijo Izya, se sento en la cama, metio una mano bajo la camisa y se puso a rascarse—. Por el dia, beberemos agua, y por la noche te dare por el saco...
—?Tienes otra propuesta? —pregunto Andrei mirandolo, sin entender.
—Por ahora, no. Es correcto, primero hay que encontrar agua. Sin agua, estamos acabados. Y despues veremos que hacer. Pero he estado pensando en algo: es obvio que salieron huyendo a toda pastilla tan pronto termino la masacre. Les entro miedo. Se montaron en el remolque y salieron disparados. Creo que si registramos bien la casa, podremos encontrar agua y comida.
Estaba a punto de decir algo mas, pero se detuvo con la boca abierta. Sus ojos casi se le salian de las orbitas.
—?Mira eso, mira eso! —susurro, asustado.
Andrei se volvio enseguida hacia la ventana.
Al principio, no vio nada de particular, solo oyo un estruendo lejano, como un alud, como si cayeran piedras en alguna parte... Despues sus ojos detectaron cierto movimiento en el plano amarillo vertical que se elevaba por encima de las azoteas.
Desde arriba, saliendo de la neblina azulada donde desaparecia el mundo, se deslizaba hacia abajo, con el vertice por delante, una extrana nube triangular. Se desplazaba desde una altura inconcebible, y aun estaba muy lejos de la base de la pared, pero ya se podia distinguir algo que giraba con rabia en el vertice, tropezando y saltando en obstaculos invisibles, un cuerpo pesado con una silueta dolorosamente familiar. A cada sacudida, de aquel cuerpo salian fragmentos que continuaban cayendo a su lado, trozos de piedra que caian en abanico, levantando remolinos de polvo claro que formaban una nube y se apartaban, como una ola ante la proa de una lancha rapida, mientras el estruendo se hacia cada vez mas fuerte y se descomponia en sonidos varios, desde los golpes de las piedras al chocar con el monolito hasta el zumbido amenazador de un alud gigantesco...
—?El tractor! —pronuncio Izya con voz entrecortada.
- Предыдущая
- 112/121
- Следующая
